LEYENDAS INDÍGENAS
E
ntre los pueblos indígenas de América son frecuentes
las leyendas que explican cuestiones relacionadas con
el universo o con la naturaleza.
L@s alumn@s de sexto hemos buscado algunas leyendas.
La Leyenda del Murciélago
Cuenta la leyenda que el murciélago una vez fue el ave más bello de la creación.
Al principio, los murciélagos eran como son ahora.
Un día, un murciélago subió al cielo y le pidió al creador que le diera plumas. Pero el creador no tenía plumas; encomendó al ave que le pidiese las plumas a las aves más bellas y coloridas. Ellas aceptaron y cada una le regaló una pluma.
Al final, muchas plumas recorrían su cuerpo. Él mostraba orgulloso a los demás pájaros sus bellas plumas, y una vez creo un gran Arco Iris.
Pero tenía tanto orgullo y soberbia que se convertía cada vez más ofensivo para las otras aves.
No le importaba las cualidades de las demás aves, solo las suyas.
Cuando el creador vio todo eso y al murciélago que no estaba satisfecho, le pidió que subiera al cielo. Aleteó y aleteó mientras que sus plumas coloridas se caían. ¡Llovieron plumas de colores! Y el poco a poco se quedó desnudo.
Esta leyenda dice que el murciélago vive en cuevas para ocultarse de las otras aves y para olvidar todas aquellas plumas que por su orgullo y su soberbia perdió.
REALIZADO POR: Paulina Lozano Bejarano 6ªA
LA LUNA Y EL SOL
Trata de dos niños que nacieron el mismo día en distintos pueblos. Los niños crecieron. Esos dos pueblos no se hablaban. Un día los jóvenes se fueron solos a explorar y se encontraron.
En ese mismo instante se enamoraron. Todos los días quedaban para verse.
Un día sus padres los descubrieron y les prohibieron verse más. Los jóvenes decidieron escaparse juntos. Fueron a hablar con un brujo para que les ayudase.
El brujo convirtió a la chica en el sol y al chico en la luna.
Así pudieron estar juntos para siempre .
Realizado por: Martina Castillo Reina 6ºA
LOS TEMBLORES.
Hace mucho tiempo,hubo una serpiente de colores brillantes.
Era cascabel y se desplazaba como cualquier víbora.
Pero tenía una cola de manantial, una cola de agua transparente.
La serpiente recorría los montes y los llanos mojando todo lo que
hallaba a su paso.
Hubo un día en que los hombres pelearon por primera vez.
La serpiente desapareció. Entonces hubo sequía en la tierra.
Hubo otro día en que los hombres dejaron de pelear.
La serpiente volvió a aparecer.
Pero hubo otro día en el que los hombres armaron una discusión
grande, que terminó en pelea.
Fue entonces cuando la serpiente desapareció para siempre.
Cuenta la leyenda que no desapareció,sino que se fue a vivir al
fondo de la tierra y que ahí sigue. Pero, de vez en cuando, sale
y se asoma. Al mover su cuerpo sacude la tierra, abre grietas y
asoma la cabeza.
Como los hombres siguen en su pelea, sssh...ella regresa al fondo
de la tierra. Sssh sssh...ella hace temblar...ella desaparece.
Realizado por: Cirenia López López 6º A
La
leyenda del Sol y la Luna
Antes
de que hubiera día en el mundo, se reunieron los dioses en
Teotihuacan.
-¿Quién
alumbrará al mundo?- preguntaron.
Un
dios arrogante que se llamaba Tecuciztécatl, dijo:
-Yo me
encargaré de alumbrar al mundo.
Después
los dioses preguntaron:
-¿Y quién más? -Se miraron unos a
otros, y ninguno se atrevía a ofrecerse para aquel oficio.
-Sé
tú el otro que alumbre -le dijeron a Nanahuatzin, que era un dios
feo, humilde y callado.
Y
él obedeció de buena voluntad.
Luego
los dos comenzaron a hacer penitencia para llegar puros al
sacrificio. Después de cuatro días, los dioses se reunieron
alrededor del fuego.
Iban
a presenciar el sacrificio de Tecuciztécatl y Nanahuatzin. entonces
dijeron:
-¡Ea
pues, Tecuciztécatl! ¡Entra tú en el fuego! y Él hizo el intento
de echarse, pero le dio miedo y no se atrevió.Cuatro veces probó,
pero no pudo arrojarse
Luego
los dioses dijeron:
-¡Ea pues Nanahuatzin! ¡Ahora prueba tú! -Y
este dios, cerrando los ojos, se arrojó al fuego.
Cuando
Tecuciztécatl vio que Nanahuatzin se había echado al fuego, se
avergonzó de su cobardía y también se aventó.
Después
los dioses miraron hacia el Este y dijeron:
-Por ahí aparecerá
Nanahuatzin Hecho Sol-. Y fue cierto.
Nadie
lo podía mirar porque lastimaba los ojos.
Resplandecía y
derramaba rayos por dondequiera. Después apareció Tecuciztécatl
hecho Luna.
En
el mismo orden en que entraron en el fuego, los dioses aparecieron
por el cielo hechos Sol y Luna.
Desde
entonces hay día y noche en el mundo.
Realizado por: Serafín Garrido Fuentes 6ºA